La reciente aprobación de la Junta Directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM) para vender su participación en Tigo-UNE por $2,1 billones desnuda la hipocresía de la derecha, pues el argumento de que los recursos no tenían destinación fija en la administración de Quintero valió para negar el acuerdo, sin embargo la situación ahora con Gutierrez es la misma o peor.
El Concejo de Medellín había negado en varias ocasiones la venta, pues argumentaban que los recursos no tenían una destinación fija y había riesgo de corrupción. La venta no se realizó y se le dijo a los medellinenses que estaban cuidando lo público. Sin embargo, ese argumento no vale ahora que es Federico Gutiérrez. ¿Para dónde irán los recursos?
La historia de una pérdidas por cientos de millones de pesos que ahora ya no cuentan en el Concejo
Durante su mandato (2020-2023), Daniel Quintero intentó en cuatro ocasiones que el Concejo de Medellín le diera luz verde a la enajenación de las acciones de EPM en Tigo-UNE. Sin embargo, todas sus propuestas fueron rechazadas rotundamente.
La principal razón esgrimida por los concejales, especialmente los de oposición y quienes Quintero había perdido como mayoría, fue la desconfianza en su gestión y en el destino de los millonarios recursos. Concejales como Sebastián López expresaron directamente que su voto negativo se debía a la falta de confianza en la administración local, temiendo que el dinero se utilizara de forma discrecional o poco transparente.
🚨 Atención: acaba de ser aprobada la venta de las acciones de EPM en UNE-TIGO.
— Zurdos (@ZurdosCol) August 22, 2024
Prohibido olvidar a estos señores concejales que votaron a favor y regalaron el patrimonio no solo de los paisas, sino de todos los colombianos.
¡Pícaros! pic.twitter.com/MdtfWDpz97
La ironía es evidente: mientras que para Daniel Quintero la falta de confianza del Concejo fue un muro infranqueable, Federico Gutiérrez logra la aprobación con condiciones que, en esencia, no difieren sustancialmente de lo que EPM buscaba previamente. La necesidad estratégica de la venta —argumentada por las pérdidas de Tigo-UNE y el interés de EPM en sus negocios principales— no ha cambiado.





