El ex presidente Iván Duque es uno de los pocos ex mandatarios que apoya el genocidio en Palestina, posando en una fotografía con Benjamin Netanyahu y presuntamente haber tratado temas como las relaciones bilaterales entre Israel y Colombia, en un momento en que se contabilizan cerca de 70.000 personas asesinadas en Gaza y Cisjordania.
Aunque para muchos no fue sorpresa, ni siquiera uribistas han encontrado ese gesto como positivo. Con esta jugada se demostraría que Duque no solamente impulsó los crímenes cometidos en Colombia durante el “estallido social” sino que está muy lejos de entender que las violaciones de DDHH son crímenes horrendos contra la humanidad.


Líderes de todas las orillas han rechazado el acto como un hecho fuera de toda lógica, justo cuando el mundo está comenzando a reconocer los derechos del pueblos palestino, al Estado palestino.
Por su parte los Gillinsky también están demostrando que no están a la altura de la historia de la humanidad que, de manera unánime están rechazando los crímenes de Israel.
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