En una situación sin precedentes, pero que era de esperarse, cuando el consejo de Medellín no hace control político al alcalde y no le importa en qué se gaste el dinero de los contribuyentes, ese Cabildo le aprobó el gasto de 8.000 millones de pesos de vigencias futuras a Federico Gutiérrez, sin saber en que las invertiría. Tal fue el error que les tocó presentar una corrección para ubicar el proyecto, que además cambió drásticamente de destinación a pesar de no haberla tenido inicialmente.
Se trata del proyecto de acuerdo 067 de 2025, que según el único concejal de oposición José Luis Marín, cambia de destinación el sentido del gasto, pues inicialmente (aunque sin debate) se había promovido para la formación técnica laboral y se cambia a fortalecimiento en TIC y economía digital lo que no es equivalente.

Este tipo de jugaditas no son errores cometidos involuntariamente sino que pretenden esconder la trazabilidad del gasto y la ausencia casi total de planeación por parte de Gutiérrez en una ciudad monopolizada por el uribismo y en la que el control político y de gastos parece casi nulo, pues se ataca hasta con bates a quienes piensan diferente.
El Concejo de Medellín aprobó unas vigencias futuras sobre un proyecto que no existe, 7.900 millones sin correspondencia con el Plan de Desarrollo. Ahora dicen que fue un “error de digitación”.
— AquinoTicias – José Luis Marín (@AquinoTicias1) November 10, 2025
El control político no es firmar en blanco lo que presenta el Ejecutivo.
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