
Tránsito en Medellín “un descontrol”, hacen lo que quieren y se perdió la autoridad
Los accidentes de tránsito están a la orden del día, zonas turísticas son las más afectadas

Los accidentes de tránsito están a la orden del día, zonas turísticas son las más afectadas

No pudieron tapar los muertos con escombros ni la verdad con pintura

Protesta de habitantes de Sabaneta contra el Predial, detrás está Peñalosa, Uribe y las grandes constructoras

Lorena González, Alcaldesa de Bello también esta de vacaciones como Federico Gutiérrez

Uribismo no pudo llenar la alpujarra a pesar de la pauta y la maquinaria de contratistas

En un clima de creciente polarización, medios colombianos como Semana, El Tiempo, El Colombiano e Infobae han reaccionado con un tono irónico o burlón, ante las evidencias de un “golpe de Estado” en marcha. Las reacciones de la ciudadanía están haciendo mella en la credibilidad de los medios de comunicación tradicionales.

Estados Unidos ha enfrentado históricamente acusaciones de apoyar, y en ocasiones orquestar, golpes de Estado en diversas partes del mundo, priorizando sus intereses geopolíticos. Aunque el reconocimiento oficial de su responsabilidad ha sido escaso o ha llegado décadas después, investigaciones y desclasificaciones de documentos han expuesto un patrón de influencia encubierta a nivel internacional.

Una investigación periodística señala al ex policía y actual senador del Centro Democrático, José Vicente Carreño Castro, sería uno de los implicados en la desaparición forzada de un campesino en Tame, Arauca.

Un anciano vendedor ambulante del centro de la capital denunció públicamente al alcalde Carlos Fernando Galán durante la firma de la Reforma Laboral en la Quinta de Bolívar, por parte del presidente Gustavo Petro. El hombre afirmó que la administración distrital está vulnerando su derecho al trabajo al usar la fuerza policial para retirarlos de sus habituales puntos de venta.

Los casos de Néstor Morales, Juan Diego Alvira y Eva Rey no son simples equivocaciones, sino fallas que resuenan en la credibilidad de los medios, revelando un preocupante patrón de ligereza, sensacionalismo y falta de criterio que genera críticas de otros medios y la ciudadanía.