La financiación de las campañas políticas por parte de empresas bananeras es otra de las deudas que tiene la justicia con la política colombiana. La mayoría de los beneficiarios de las “donaciones” son políticos reconocidos en la región como Federico Gutiérrez, su partido Creemos y el Centro Democrático.
Cuantiosas donaciones y la dudosa procedencia de sus capitales
La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura), propiedad de la familia Gaviria Correa, del exgobernador Aníbal Gaviria donó 320 millones de pesos al Centro Democrático y 30 millones al Partido Conservador.
Uniban le donó 25 millones a Creemos, partido de Federico Gutiérrez. Banacol, por intermedio de la empresa Greenland Investments, también aportó 50 millones a Creemos. Banafrut hizo una donación de 10 millones a Álvaro Uribe para una de sus campañas al Senado.
Greenland, en 2022 le donó 75 millones para la campaña presidencial de Gutiérrez y en 2023 le dio 30 millones para la contienda por la Alcaldía de Medellín. También financiaron a Paola Holguín y Verónica Arango García, diputada del Centro Democrático.
Las investigaciones pendientes a las empresas “donantes”
En 2020 la Sala Especializada en Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Antioquia compulsó copias para que se investigue a Rosalba Zapata, su hijo, Felipe Echeverri y a los propietarios de Banacol y C.I.Uniban S.A por la financiación voluntaria de grupos paramilitares.
Greenland Investments es investigada por envíos de cocaína y por otras actividades relacionadas con el narcotráfico. Las investigaciones apuntan al envío de cocaína a Italia en cargamentos de frutas y operaciones de lavado de activos.
Augura, la financiadora del Centro Democrático, tiene varios procesos abiertos y algunos de sus directivos son investigados por la financiación voluntaria de grupos paramilitares, así como el despojo de tierras a varias familias campesinas tanto en Antioquia como en el departamento de Magdalena.
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